Primero los números: 100 niveles en la historia principal, un gato y una gravedad que no se queda quieta. A Walk in the Dark se anunció para Xbox One y Windows 10 el 19 de mayo de 2017, mediante el programa Xbox Play Anywhere, que permite jugar en las dos plataformas con una única compra.
El juego es de Flying Turtle Software, un estudio independiente de Portugal, y no era exactamente nuevo: ya había salido antes en PC. La versión de Xbox fue la primera del estudio en consolas. El equipo empezó el proyecto a tiempo parcial, mientras trabajaba en una empresa de software multimedia, y pasó a dedicarse solo a él después de perder el empleo durante la crisis económica de Portugal.
En la historia, el jugador controla a Bast, un gatito que intenta rescatar a su amiga y dueña, Arielle, llevada por una criatura antigua y maligna durante un paseo por el bosque. El apartado visual de siluetas oscuras, con el primer plano todo en negro, sigue la línea de Limbo, que los propios desarrolladores citan como inspiración estética, con un pie en el cine negro.
En la práctica, sin embargo, el ritmo es otro. La jugabilidad es de plataformas de precisión, inspirada en Super Mario, Super Meat Boy, N+ y VVVVVV. Bast corre por el techo, salta de pared en pared para esquivar murciélagos e invierte la gravedad para atravesar trampas. Traducido de la jerga: controles rápidos y precisos, y poco margen de error. Los desarrolladores dijeron que irán variando las mecánicas a lo largo de la campaña para mantener el reto interesante. La banda sonora original es del compositor Cody Cook.
Fuente: Flying Turtle Software, Xbox Power.







Comentarios (0)
Sé el primero en comentar.