En los tiempos del videoclub, la estantería de cartuchos de Super Nintendo parecía no tener fin. En noviembre de 2018, Nintendo usó esa misma idea de abundancia para vender la Nintendo Switch: en la campaña del Black Friday, la empresa celebró la marca de más de 1000 juegos disponibles en la consola, lanzada el 3 de marzo de 2017, menos de dos años antes.
El mensaje era que, entre tantos títulos, había juego para todo tipo de jugador. En el material del Black Friday, Nintendo decía que la Switch y la Nintendo 2DS, “cada una con bibliotecas de más de 1000 juegos”, tenían algo para todos. Nintendo of Europe reforzó el mensaje en Twitter, destacando algunos de los mayores éxitos de la casa: Splatoon 2, Pokémon: Let’s Go, The Legend of Zelda: Breath of the Wild, Super Mario Odyssey y Mario Kart 8 Deluxe.
Las cifras de la época mostraban por qué esos juegos estaban en el escaparate. Hasta el 30 de septiembre de 2018, Super Mario Odyssey tenía 12,17 millones de copias, Mario Kart 8 Deluxe 11,71 millones y Breath of the Wild 10,28 millones. Pokémon: Let’s Go, Pikachu! y Let’s Go, Eevee! acababan de salir, el 16 de noviembre, y Super Smash Bros. Ultimate llegaría el 7 de diciembre, cerrando un final de año lleno.
Quien vivió la época recuerda que buena parte de esos mil juegos venía de estudios independientes y de relanzamientos de clásicos, que encontraron en la Switch, portátil y de sobremesa a la vez, un hogar perfecto. Era la vieja estantería del videoclub, solo que ahora cabía en la mochila.
Lo que vino después
La biblioteca no dejó de crecer, y la consola tampoco: hasta el 30 de junio de 2026, la Switch sumaba 156,59 millones de unidades y más de 1560 millones de juegos vendidos, según Nintendo. El 5 de junio de 2025 llegó la sucesora, la Nintendo Switch 2, compatible con la mayoría de los juegos de la primera.
Fuente: Nintendo, vía Eurogamer.






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