Primero los números: 500 mil suscriptores en pocos días, unos 644 mil seguidores y 3,8 millones de visualizaciones. Ese fue el marcador del streamer Richard Tyler Blevins, Ninja, en Mixer a principios de agosto de 2019, justo después de cambiar Twitch por la plataforma de streaming de Microsoft. El 1 de agosto anunció que pasaría a transmitir en exclusiva en Mixer.
En la práctica, esto significa que el cambio fue una prueba real de la fuerza del nombre de Ninja. Tenía más de 10 millones de seguidores en Twitch pero, según cifras citadas por la prensa en aquel momento, menos de 15 mil suscriptores de pago allí. En Mixer había un detalle importante para leer el dato con cuidado: la plataforma ofrecía una promoción que permitía suscribirse a su canal gratis. Aun así, el efecto fue inmediato, y la aplicación de Mixer llegó a lo más alto de las apps gratuitas de la App Store de iOS tras la primera transmisión, hecha directamente desde el festival Lollapalooza, en Estados Unidos.
El contexto ayuda a dimensionar la apuesta. Ninja se había convertido en la cara de Fortnite: en marzo de 2018 batió el récord de audiencia simultánea en una transmisión individual, con 635 mil personas, jugando con Drake, Travis Scott y JuJu Smith-Schuster. Mixer, por su parte, nació como Beam en 2016, fue comprada por Microsoft en agosto de ese año y venía intentando competir con Twitch fichando grandes nombres, como Ninja y Shroud.
Lo que vino después
La apuesta de Microsoft no duró. Alegando que no conseguía escalar la operación, la empresa cerró una alianza con Facebook Gaming y apagó Mixer el 22 de julio de 2020, lo que liberó a Ninja de la exclusividad. El 10 de septiembre de 2020 anunció un nuevo contrato exclusivo de varios años con Twitch y volvió a transmitir allí el mismo día. Traducido de la jerga corporativa: el streamer se fue y volvió, y quien salió de escena fue la plataforma.
Fuente: Eurogamer.






Comentarios (0)
Sé el primero en comentar.