Hay juegos que conquistan por el tráiler y hay juegos que conquistan por las ideas. Prey, de Arkane Austin y publicado por Bethesda, mostraba ambas cosas en las semanas previas al lanzamiento, y el vídeo publicado a principios de abril de 2017 fue directo al punto más interesante: los neuromods.
Los neuromods son los modificadores neuronales que dan nuevas habilidades a Morgan Yu, el protagonista. Algunas son humanas, como fuerza, hackeo y reparaciones; otras vienen de los propios alienígenas Typhon que se apoderaron de la estación espacial Talos I, donde transcurre el juego. Lo que llama la atención es la elección: cada neuromod gastado define qué tipo de jugador serás, y las habilidades alienígenas abren soluciones que los humanos simplemente no tienen.
Un detalle bonito del diseño es el GLOO Cannon, un arma que dispara una espuma que se endurece. Sirve para inmovilizar enemigos, pero también para crear plataformas y llegar a lugares que parecían inalcanzables. Suma los Mimics, criaturas que se disfrazan de objetos comunes, como una taza o una silla, y se nota el cuidado de Arkane en convertir cada sala en un pequeño puzle. Prey estaba previsto para el 5 de mayo de 2017, en PC, PS4 y Xbox One.
Lo que vino después
El juego salió el 5 de mayo de 2017 y quedó entre 79 y 84 en Metacritic, según la plataforma, con elogios al diseño de niveles y a la narrativa contada a través del entorno. En 2018 llegó la expansión Mooncrash, con elementos roguelike y mapas que cambian en cada intento, y el modo multijugador Typhon Hunter, inspirado en Prop Hunt. Las ventas, sin embargo, quedaron por debajo de lo esperado, y Arkane Austin pasó a trabajar en Redfall, de 2023. El estudio fue cerrado por Microsoft en 2024. La reputación de Prey, en cambio, solo creció con el tiempo: hoy se le recuerda como uno de los grandes immersive sims de su generación.
Dónde comprar
Fuente: Bethesda.






Comentarios (0)
Sé el primero en comentar.