Hay juegos que venden por la marca, y hay juegos que venden porque acertaron con la invitación: Pokémon: Let’s Go, Pikachu! y Let’s Go, Eevee! hicieron las dos cosas. Al calor del Black Friday de 2018, Nintendo celebró que el dúo había superado 1,5 millones de unidades vendidas en Estados Unidos en solo diez días, desde el lanzamiento el 16 de noviembre.
Las cifras se sumaban a lo que The Pokémon Company ya había anunciado: más de 3 millones de unidades en el mundo en la primera semana. Un resultado notable para juegos que tocaban la fórmula consagrada de la serie en las portátiles de Nintendo.
Una vuelta a Kanto con aspecto nuevo
Let’s Go es una reinterpretación de Pokémon Yellow, de 1998, ambientada en Kanto y con los 151 Pokémon originales. Lo que llama la atención es el cambio en la captura: en lugar de los combates tradicionales contra Pokémon salvajes, el jugador usa un sistema de lanzamiento de Poké Balls inspirado en Pokémon GO, el éxito para móviles. El puente con GO va más allá: se pueden transferir los Pokémon de la primera generación, incluidas las formas de Alola, del móvil a la Switch, en el espacio llamado GO Park, y el mítico Meltan también viajaba entre los dos juegos.
Un detalle bonito: los juegos funcionan con el Poké Ball Plus, un mando opcional con forma de Poké Ball, con stick analógico, control por movimiento, vibración HD y luces. Se nota el cuidado en convertir el simple gesto de lanzar una Poké Ball en algo físico y divertido, pensado también para quienes llegaban a la serie por GO.
Lo que vino después
La crítica lo aprobó, con notas de 79 y 80 en Metacritic para las versiones Pikachu y Eevee. Y las ventas siguieron firmes: hasta el 30 de septiembre de 2023, los dos juegos sumaban 15,07 millones de copias en el mundo, abriendo camino a Pokémon Sword y Shield, que llegaron a Switch al año siguiente.
Fuente: GamingBolt / Nintendo.





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