Ark: Survival Evolved, de Studio Wildcard, fue portado recientemente a la Nintendo Switch y no se consideró un buen port. El equipo de analistas de Digital Foundry señaló que la desarrolladora redujo la calidad gráfica del juego al mínimo absoluto.
En varios momentos el juego alcanza la resolución mínima vista en un juego de esta generación (y muy posiblemente incluso de la generación anterior), llegando a “increíbles” 170p (304×170). Además, según DF, las zonas de bosque están completamente desprovistas de detalles, el suelo de la selva parece inacabado, las texturas son tan malas que parecen de un juego de Nintendo 64 y los tiempos de carga son muy largos. DF señaló:
“Este juego es tan borroso y de resolución tan baja que es difícil incluso entender qué técnicas se están usando aquí. Las técnicas estándar de conteo de píxeles indican resoluciones de alrededor de 360p y 432p en modo sobremesa, pero si pausas el juego durante el movimiento, toda la pantalla se ‘rompe’ y se hacen evidentes enormes bordes de píxeles. En esos casos, lo más bajo que contamos fue 304×170. Con esta presentación problemática es difícil confirmar estos valores, pero basta decir que esta es fácilmente la imagen más borrosa que hemos visto en una consola de esta generación. Puede que el juego esté usando la función de upsampling temporal de Unreal para suavizar los bordes de los píxeles, pero la resolución base es muy baja y acabas con un resultado muy borroso.
En modo portátil, el problema se agrava, con recuentos de píxeles aún más bajos. De nuevo, obtener cifras precisas aquí es un desafío, pero lo que importa decir es que el juego está aún más borroso, con más recortes en la calidad de imagen. Todo se reduce hasta un punto en que resulta casi irreconocible. Es cierto que jugar en la pantalla más pequeña ayuda a ocultar un poco estos fallos, pero aun así sigue siendo muy perceptible.”
Fuente: Eurogamer




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