
Este es otro juego de la franquicia «La Plaga de las Ratas» (apodo inventado por mí), pero esta vez se trata de una precuela de los juegos anteriores.
Al ser una precuela, la historia es completamente nueva y cuenta el pasado de un personaje que apareció en el último juego de la franquicia, Requiem. Y aquí no hay ratas.
El juego fue desarrollado por Asobo Studio (el mismo estudio de los juegos anteriores y de MS Flight Simulator) y publicado por Focus Entertainment.
JUGABILIDAD
En los juegos anteriores, la jugabilidad mezclaba puzles y sigilo, y buena parte del tiempo consistía en probar caminos para pasar junto a los enemigos sin ser visto.
Tenías algunas herramientas de ataque a media y larga distancia, pero si te descubrían o los enemigos se acercaban, normalmente era game over.
Aquí, el combate fue completamente renovado. Sophia tiene una espada y una daga, y puede hacer distintos ataques, combos y golpes cargados, además de bloquear y desviar.
Obviamente hay golpes que no se pueden simplemente bloquear y hay que desviarlos, y otros que ni siquiera se pueden desviar, así que solo queda esquivar en el momento justo.
Hay muchos coleccionables por los escenarios. Algunos son meramente decorativos, mientras que otros son equipamiento que te da ventajas con una pequeña probabilidad de activarse.
Los tipos de enemigos son pocos y se repiten bastante – arquero, lancero, espadachín, el pícaro con sus cuchillas, etc. –, pero eso no llega a molestar. Más adelante aparecen nuevos tipos de enemigos cuando ya no los esperaba, así que me sorprendió para bien.
HISTORIA
Tras la parte inicial, descubrimos que el grupo al que pertenece la protagonista, Sophia, busca una isla del tesoro. Encuentran la isla, pero necesitan una llave para avanzar por ella.
Tras algunos sucesos fuera de tu control, consigues la llave y decides ir a la isla, y la historia se va desarrollando. A medida que avanzas, descubres los misterios de la isla, tanto los actuales como los del pasado, y entiendes cuál era el tesoro guardado allí.
Durante la partida hubo varios diálogos tontos y mal escritos, como por ejemplo Sophia y su compañera discutiendo en situaciones que no tenían ningún sentido.
Pero no pasa nada: es fácil pasar por alto esos momentos y disfrutar del resto del juego.
DIVERSIÓN
Me pareció un juego divertido. Es un juego de acción para un jugador al estilo de God of War y otros del género, con muchos desafíos de puzles y batallas intercaladas.
Los puzles se basan casi todos en usar la luz de alguna forma, y me gustaron mucho: no son demasiado simples ni tan difíciles como para frustrar. Las pistas siempre están cerca, como parte del escenario, así que solo hay que explorar un poco y pensar en la solución.
Hablando de frustración, el juego cae en ese gran cliché de las películas de aventura: vas a un lugar abandonado que nadie pisa desde hace cientos de años, resuelves el enigma y abres una puerta cerrada durante milenios… para luego sufrir una emboscada de un grupo de enemigos que, de alguna forma, llegó antes que tú.
Y eso termina molestando, porque pasa a menudo: resuelves un puzle, abres una puerta milenaria y tus perseguidores aparecen delante de ti para empezar una pelea.
No es un juego al estilo Ubisoft, con un mapa lleno de marcadores para seguir. La exploración es muy visual, así que tienes que mirar rincones y caminos alternativos para encontrar coleccionables y puntos de mejora del árbol de habilidades.
APARTADO VISUAL
Los gráficos son muy bonitos, algo ya habitual en esta franquicia, con escenarios muy bien hechos y personajes con mucho detalle. La mayoría de los NPC son más simples, sobre todo comparados con los protagonistas, pero no molesta.
La música del juego también es muy buena; pasé un buen rato escuchando la envolvente música del menú.
Me gustó que en ciertas partes del juego vivas el pasado de la isla, cuando sus construcciones eran magníficas y deslumbrantes, lo que crea un bonito contraste con el presente, donde todo está abandonado y destruido.
VEREDICTO
Me pareció que Resonance: A Plague Tale Legacy es un buen juego. Me gustó el estilo de exploración visual que propone, sin llevarte de la mano, aunque sea lineal y no ofrezca opciones de camino. Los gráficos son muy bonitos, pero eso era de esperar, ya que los otros juegos de la franquicia también destacaron en ese aspecto.
Tardé unas 14 horas en terminarlo. Recorrí bastante los escenarios y aun así se me escaparon algunos coleccionables.
La rejugabilidad es casi inexistente. Quizá quieras volver a jugarlo para repasar la historia y, con más información, notar matices y detalles que pasaron desapercibidos la primera vez – como cuando ves una película por segunda vez y notas cosas que antes no podías ver por falta de contexto.
Lo jugué en Game Pass en mi PC (RTX 4060 Ti), pero si el juego hubiera salido en otro mes, lejos de un septiembre ya repleto de buenos juegos, valdría tranquilamente el precio completo.




Deja una respuesta