El 16 de enero de 2019 se anunció que Salt and Sanctuary, de Ska Studios, llegaría a Xbox One el 6 de febrero. El juego es una aventura 2D que mezcla la estructura de metroidvania con el combate pesado y castigador inspirado en Dark Souls, y la conversión a la consola de Microsoft corrió a cargo de BlitWorks, el mismo estudio que había llevado el juego a Nintendo Switch en agosto de 2018.
Lo que llama la atención en Salt and Sanctuary es el dibujo a mano. Los escenarios y los personajes tienen un trazo sombrío y algo grotesco, que combina con la isla maldita donde transcurre la historia, y la animación da peso a cada golpe de espada o de hacha. Un detalle bonito: detrás de ese aspecto hay un sistema de personaje muy profundo, con unos 600 objetos, conjuntos de golpes distintos para cada tipo de arma, magia, ataques a distancia y un enorme árbol de habilidades que permite cientos de combinaciones de atributos. También hay multijugador local y mensajes dejados por otros jugadores, otro guiño a la serie de FromSoftware.
Cuando se anunció la versión de Xbox, el juego ya tenía buen recorrido. Salió primero en PS4, el 15 de marzo de 2016, y después en PC, en mayo de ese año, pasando además por Mac, Linux, PS Vita y Switch. La crítica lo disfrutó mucho: Metacritic registraba 84 en las versiones de PS4 y PC, y Polygon le dio un 9, elogiando cómo el juego tomaba prestadas las mecánicas de otra serie sin perderse en la imitación.
Lo que vino después
La versión de Xbox One salió en la fecha prometida, el 6 de febrero de 2019, y obtuvo una media de 80 en Metacritic. Ska Studios volvió al mismo universo con Salt and Sacrifice, lanzado en 2022, la secuela del juego.
Dónde comprar
Fuente: Ska Studios, vía GamingBolt.






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