Plataforma analizada: Xbox One
Al principio For Honor me parecía solo un juego totalmente online. Fue un juego que me llamó solo un poco la atención, salvo por la fantástica CG mostrada en su presentación del E3 de 2016. Mezcla varios estilos de juegos del pasado, con una combinación de Dynasty Warriors y una pizca de MOBA.
A pesar de eso, consigue crear algo de identidad propia, aunque aun así recuerda a Assassin’s Creed por su cámara de juego, pues al fijar la mira en un héroe enemigo se necesita cierta táctica; no basta con pulsar los botones de ataque fuerte lento o ataque débil rápido, hay que intentar defenderse de los ataques enemigos, para lo cual un sistema te indica dónde atacará el enemigo. Así, si solo pulsas el botón de ataque, no funcionará y dejará tu guardia abierta, lo que lleva a la derrota, incluso contra enemigos más débiles. Punto positivo para estas batallas de 1×1, que exigen un poco de estudio del adversario y de su táctica de ataque.
En For Honor, al principio puede parecer que controlas a un personaje de una tonelada, por la sensación del peso de las armas y armaduras de los Vikingos, Caballeros y Samuráis. Pero con el paso de las horas jugadas, te adaptas a las tácticas de batalla de cada héroe y eso pasa a ser irrelevante.
Pero no todo en el juego es hermoso: salvo por sus gráficos y un excelente doblaje al portugués de Brasil, por desgracia los diálogos son demasiado básicos y los personajes superficiales, hasta el punto de que ni te acuerdas de algunos personajes e incluso quieres saltarte las animaciones, con la excepción de la villana vikinga. La corta campaña (6 h), con repetidas batallas contra hordas de bots y héroes, acaba resultando cansada.
La historia se resume en una jinete del apocalipsis que quiere unir a distintos pueblos y destruirlos mediante la guerra. Sin embargo, en un gran momento de la campaña que te hace prestar más atención, ocurre algo, que no diré para no hacer spoiler.
El juego cuenta con tres modos online (Dominio, Todos contra todos y 1×1) y creo que eso es incluso beneficioso de cierta forma.
El multijugador sí te garantizará muchas horas de juego. El modo Dominio cuenta con la mayor población y con algunas partidas épicas, ganadas en los últimos minutos; si tú y tus amigos forman un buen equipo con una buena estrategia, la victoria es segura. En ese punto el juego acierta: a pesar de los pocos modos, no deja de ser competente y reñido en sus partidas online.
VEREDICTO FINAL:
Narración: 4
Audiovisual: 8
Jugabilidad: 7
Versión de Xbox One





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