Plataforma analizada: Nintendo Switch
En 2002 llegaba al mundo The Legend of Zelda: The Wind Waker, un juego que en su momento fue el centro de mucha polémica. Para mí, fue el juego que desencadenó todo el amor que hoy tengo por esta legendaria franquicia. Pero, a pesar de todo el aprecio que la comunidad llegó a tener por el juego, la serie nunca más recibió otro capítulo que pudiera recuperar la misma magia.
Ya fuera para intentar llenar el vacío en el corazón de los mayores fans del juego, o para conquistar un nuevo público, el estudio Cornfox & Bros llevó a los smartphones Oceanhorn: Monster of Uncharted Seas. El juego cautivó tanto al público que, a petición de los fans, fue recibiendo mejoras y ports para todas las principales plataformas del mercado.
¡Bonito, pero épico!Narrativa: 8,5
Mecánica: 9
A pesar de usar el aspecto caricaturesco y colorido de Wind Waker, Oceanhorn adopta una jugabilidad y unas mecánicas más cercanas a los Zelda 2D clásicos, con algunos toques de modernización y creatividad.
El juego es de acción con cámara isométrica casi fija, siendo posible hacer pequeños ajustes de cámara con el stick derecho. Hay ataques básicos con espada, un escudo para defenderse de ataques y proyectiles… Pero también hay una gran selección de equipamiento y hechizos que dan una gran flexibilidad y variedad al juego, aportando profundidad y complejidad a los combates y puzles que aguardan al jugador en el mundo y en sus mazmorras.
Al principio el desarrollo es limitado y lineal, pero pronto te sorprenden opciones de lugares a los que ir e innumerables herramientas para luchar e interactuar con los elementos del mundo. El juego siempre trae pequeñas sorpresas, y se esfuerza por aportar variedad en sus elementos. El único aspecto del juego que no resulta tan inspirado son los pasajes de navegación en alta mar, que no dan libertad para conducir el barco y parecen servir solo como pequeños pasajes de distracción, como un minijuego.
Las mazmorras desafían tus nociones espacial y lógica. Hay que prestar atención a pequeñas pistas y detalles repartidos por las salas y estar siempre preparado para los minijefes y jefes. Estos encuentros abandonan la cámara fija por una más dinámica, siempre centrada en el oponente, lo que da una sensación bastante épica durante la batalla.
¡El mundo y su mitología son vastos!Audiovisual: 8,5
Monster of Uncharted Seas trae un simpático aspecto caricaturesco y colorido, bastante cautivador. Normalmente los modelos parecen bien hechos y detallados, aunque los momentos de mayor acercamiento de la cámara revelan que no siempre es así.
Aunque no son especialmente memorables, las músicas son variadas y consiguen hacer un buen trabajo de ambientación, ayudando a crear el clima que la narrativa intenta transmitir. El juego tiene un trabajo de doblaje muy bueno, que sorprende si se tiene en cuenta su presupuesto original para smartphones.
En general, es un trabajo increíblemente competente, pero que, si se analiza un poco más de cerca, aún muestra las marcas de sus modestos orígenes en los smartphones.
Consideraciones finales
Oceanhorn: Monster of Uncharted Seas es un juego que atrajo a buena parte de su público por recordar una obra cautivadora y nostálgica del pasado, y que en realidad se revela como algo bastante diferente. La sorpresa positiva es que, aun no siendo el revival de Wind Waker que muchos buscaban, el juego tiene una identidad propia y consigue sostenerse muy bien sobre sus propias ideas.
NOTA
Narrativa = 8,5
Mecánica = 9
Audiovisual = 8,5
GENERAL : 8,7
Versión de Nintendo Switch





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