Plataforma analizada: Nintendo Switch
La aventura es uno de los géneros más antiguos y conocidos de la industria de los videojuegos. Es fácil mirar algunos pasajes de jugabilidad e identificar que un juego pertenece a este grupo, y muchas veces eso se debe a que tiene características heredadas de otros grandes juegos: los de la serie The Legend of Zelda, cuyo primer juego se considera el padre de todo este variado y admirado estilo. A lo largo de los 25 años de la franquicia, The Legend of Zelda hizo incontables experimentos e introdujo elementos que se volvieron estándar en los videojuegos… Pero, al mismo tiempo, se fue distanciando cada vez más de los elementos característicos de su primer juego.
The Legend of Zelda: Breath of the Wild llega para cerrar un ciclo que se repite desde hace décadas. No hay asistentes, hay poca exposición narrativa, no hay un orden específico a seguir… No es un juego fácil, y quizá no sea uno que cualquiera pueda apreciar, aunque definitivamente es una obra que todos deberían conocer.
Narrativa: 10
En Breath of the Wild controlas una nueva encarnación del legendario héroe Link, que despierta 100 años después de haber sido derrotado cuando un gran mal dormido despertó. Sin memoria y sin su equipo, Link necesita recorrer un mundo caído, que cuenta los días para su fin, buscando una forma de derrotar a Ganon Calamidad y así evitar que todo el mundo sea engullido por las tinieblas y la destrucción. Toda esta introducción se cuenta en los primeros minutos del juego y, a partir de ahí, el jugador escribe su propia historia.
La única cinemática que avanza la historia tras la introducción del juego es la secuencia final del juego. Hay innumerables cinemáticas que se pueden ver para saber lo que ocurrió hace 100 años, mostrando la relación de Link con la princesa Zelda y con algunas personalidades importantes de la época, culminando en el renacimiento del gran mal y la derrota de nuestro héroe. Recuperar estos recuerdos es uno de los desafíos del juego y no es una tarea obligatoria. En realidad no hay nada obligatorio en este juego y, si eres lo bastante valiente y hábil, podrías ir directo a la batalla final justo después de empezar el juego.
En un mar de posibilidades y elecciones, es posible toparse con docenas de misiones secundarias y personajes con problemas que resolver en sus vidas. Breath of the Wild acaba convirtiéndose en la historia de un héroe caído que intenta compensar su fracaso y se prepara para corregir su error. Pero, de nuevo, cada jugador escribe su propia historia: no tienes la obligación de ayudar a nadie, y un jugador puede encontrar y resolver problemas de los que otros ni han oído hablar. El mundo es tan vasto y rico que solo los jugadores más dedicados son capaces de encontrar y completar todas las pequeñas misiones secundarias que se esconden en cada rincón del mapa.
Mecánica: 10
Al igual que en el aspecto Narrativo, la palabra que manda en Breath of the Wild es Opción. Ya sea para explorar el mundo, resolver un problema o luchar contra monstruos, siempre existen innumerables formas de alcanzar tu objetivo; por supuesto unas son mejores que otras, y siempre se te anima a probar algo diferente si tu enfoque no funciona.
Existe un conjunto básico de herramientas disponible desde el comienzo del juego, las Runas. Estas se introducen en las primeras horas de tu aventura, y solo accedes al mundo después de obtenerlas. Las runas te dan algunos poderes bastante interesantes:
- Round Remote Bomb: Permite crear (y detonar) una bomba cúbica;
- Square Remote Bomb:Crear (y detonar) una bomba esférica, mucho más móvil;
- Cryonis: Crear un bloque de hielo a partir de una superficie de agua;
- Stasis: Congelar el tiempo para un objetivo determinado. Toda la fuerza aplicada durante el tiempo de congelación se resuelve de forma explosiva, de una sola vez, cuando el tiempo vuelve a la normalidad;
- Magnesis: Permite mover cualquier objeto metálico, como el Magneto de los X-Men.
Cada una de estas habilidades tiene una infinidad de usos, incluso cosas que ni los propios desarrolladores podrían prever… Y esa es la mayor belleza del juego: Breath of the Wild es tu aventura, y puedes expresar tu estilo de juego en cada pequeña decisión que haya que tomar.
La flexibilidad es el nombre del juego. Puedes completar los santuarios en el orden que quieras, cazar recuerdos en el orden que quieras, hacer las mejoras que quieras y cuando quieras… O ignorar todo lo que ofrece el juego e ir directo al jefe final armado con una escoba.
Audiovisual: 10
The Legend of Zelda: Breath of the Wild es un hito para el estilo artístico de la serie, siendo la culminación de años de evolución visual y artística. El juego equilibra perfectamente el estilo caricaturesco de The Wind Waker, la sobriedad de Ocarina of Time y Twilight Princess y la limpieza artística de Skyward Sword… y el resultado es un aspecto único, inédito, pero que al mismo tiempo parece familiar y perfectamente apropiado para el juego.
Versión de Nintendo Switch





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