Plataforma analizada: Xbox One
De vez en cuando nos encontramos en esa vieja discusión sobre si los videojuegos son o no arte, y muchas veces se cita a los juegos indie como responsables de aportar muchas innovaciones y nuevos conceptos de jugabilidad al mundo de los videojuegos. Puedes estar tranquilo(a), no voy a entrar en esa discusión, pero lo que muchas veces percibo es que muchos desarrolladores intentan aprovecharse de esa fama de libertad y vanguardia de innovación del mercado indie para lanzar cualquier porquería sin un mínimo de inspiración o esmero. O puede ser simplemente una cuestión de incompetencia.
Por ejemplo, un tipo está decidido a hacerse un nombre en el mundo de la pintura pero no tiene la mínima habilidad ni técnica para crear nada que valga la pena, así que coge un lienzo y anuncia al mundo que pinta usando heces, sangre o cualquier otra porquería como pintura. El resultado sigue siendo una mierda, pero aun así consigue sus miles de seguidores en Twitter, algunas exposiciones en museos de arte moderno e incluso corre el riesgo de dar charlas en algunas universidades federales.
Perception nació como un survival horror en primera persona sin ningún atractivo, una historia a medias, jugabilidad floja y mecánica mala y confusa. ¿Qué convenció a quien sea que invirtió dinero en esta porquería? La protagonista es ciega. “Ooooooooooh qué interesante” puedes estar pensando. Pues piensa un poco más porque aquí, te lo aseguro, solo tenemos un lienzo pintado con mierda.
Controlas a Cassie. Y ella es ciega. Pero aparentemente forma parte del universo Marvel, y a través de los ecos en el ambiente puede orientarse y visualizar su camino. Está en una mansión embrujada para intentar encontrar el significado de sus extraños sueños. Te toparás con innumerables situaciones de suspense y terror como sombras y apariciones por todas partes, todo extremadamente cliché.
Si la historia no aguanta el tipo, ¿quizá la jugabilidad? Pues siento decepcionarte, te encontrarás con una interminable caminata para encontrar y recoger objetos por las innumerables habitaciones de la casa. Y te perderás, una y otra vez. Tras diez minutos andando en círculos por el lugar probablemente encontrarás nuevas definiciones para la palabra frustración.
Con gráficos simplones, sonido prácticamente inexistente, mecánica lenta y poco absorbente, el juego falla en todos los aspectos en convertirse en una experiencia aterradora e instigadora. Aun así puede que alguien se deje envolver por la atmósfera opresiva y poco inspirada y quién sabe incluso llevarse algunos sustos.
Algunos pueden incluso decir que se trata de una buena idea mal ejecutada; yo prefiero dar gracias de que el juego sea corto, sería demasiada tortura si durara más que sus pocas – y frustrantes – horas de juego.
- Mecánica – 2
- Audiovisual – 2
- Narrativa – 2
Nota final – 2,0
Versión de Xbox One





Comentarios (0)
Sé el primero en comentar.