Plataforma analizada: PC
El Andarín es un tipo que viaja por el planeta Zircon V, donde una antigua colonia minera, una vez próspera, se encuentra ahora al borde de la destrucción. Recuerda mucho a la temática de “Mad Max”. Al usar la legendaria técnica del Puño Pasivo, el Andarín consigue resistir a cualquier enemigo, esquivando sus ataques con mucha destreza.
Historia
Todo comienza cuando nuestro andarín pasivo va a Zircon V a explorar todo el lugar, que está al borde del colapso total. Sin embargo, a los habitantes de allí no les gusta mucho hablar y pasan directamente a la violencia en cuanto lo ven, pero nuestro héroe es una persona pasiva y, en lugar de devolver los golpes, solo usa bloqueos y esquivas para derrotar a sus enemigos por agotamiento, dándoles apenas un capirotazo o a veces usando su poderoso puño.
En este juego nunca atacaremos, sino que usaremos siempre la técnica del contraataque. Los combates se llaman “Escenas”, que en realidad son una horda de enemigos que van viniendo y atacándote, uno a uno, turnándose entre ellos; en ese momento debes bloquear los ataques con la misma precisión con que ellos atacan, o también puedes esquivar, hasta que su stamina baje. En ese momento puedes dar un golpe no tan violento, pero suficiente para derrotar a tu oponente.
Jugabilidad
Way of the Passive Fist se inspira en los grandes clásicos del beat ‘em up de los años 90, como Streets of Rage, Tortugas Ninja, Final Fight, con la diferencia de que esperas a que tu enemigo ataque en lugar de atacar primero, y ni siquiera causas daño si lo intentas. En los primeros minutos del juego ya se puede memorizar la cantidad de ataques del enemigo, de modo que se coge rápido el truco de la defensa, que se resume en un solo botón. Es casi como una secuencia de Guitar Hero: cuando veas brillar la barra del enemigo, va a atacar y en ese momento debes pulsar el botón de bloqueo o esquiva.
A medida que avanza el juego, aparecen nuevos enemigos; desde humanos hasta mutantes que atacan desde lejos e incluso robots que no se cansan. Entonces debes usar una nueva estrategia para derrotarlos. Al final de los actos impares hay un jefe, que solo recibe daño del Puño Pasivo, tu especial, y junto con sus secuaces debes derrotarlo. A veces puede ser bastante frustrante tener que volver siempre desde el checkpoint. Estos se encuentran a veces entre una escena de batalla y otra, junto con algunos consumibles que recuperan tu HP. Algunas batallas se libran entre obstáculos del escenario.
Como en todo juego de este estilo, los enemigos varían poco. Con el tiempo solo cambian de color y vienen más rápidos o más resistentes. El juego a veces parece difícil, pero es solo cuestión de memorizar los patrones. Mueres y vuelves a la misma batalla. Los enemigos siguen siendo los mismos; la secuencia en que te atacarán, e incluso por dónde caminarán, es casi la misma. La dificultad del juego es totalmente personalizable y puedes elegir entre 4 opciones: ataque de los enemigos, tu resistencia, tu daño y la cantidad de objetos que encuentras.
A medida que se avanza en la partida, el juego empieza a volverse cansino, más aún por la repetición de enemigos y un modo más lento de progresión del juego.
Gráficos y sonido
En esta parte nuestro Puño Pasivo destaca, con una temática muy nostálgica de las recreativas: muy colorido, con jefes grandes, buenas animaciones y personajes bien dibujados y distintos, con esa personalidad de malote, que encajan muy bien con el estilo del juego.
La banda sonora también es algo muy interesante; un rock estilo años 90 con un remix da un ritmo genial y encaja con los escenarios postapocalípticos, todo en un clima muy nostálgico que hace parecer que este juego realmente es de los años 90. El juego tampoco tiene voces, con excepción de los jefazos, que solo dicen una frase, como “Odio los libros”.
Conclusión
El juego tiene varios altibajos; trae todo ese tono de nostalgia de los clásicos de los años 90, con sus gráficos y banda sonora, una jugabilidad sencilla y de fácil adaptación, pero con el tiempo se vuelve muy repetitivo. Sin embargo, es un juego que vale la pena jugar, al menos para los amantes de este estilo. Way of the Passive Fist tampoco tiene logros difíciles y además cuenta con modo arcade. La falta de un modo cooperativo también es un punto negativo.
Narrativa: 6
Audiovisual: 8
Jugabilidad: 7





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