Plataforma analizada: PC
Un emulador glorificado, hecho a medida para un pequeño nicho amante de los arcades retro.
En 1992 el equipo de desarrolladores de Data East traía al mundo Wizard Fire, sucesor de los éxitos arcade Gate of Doom/Dark Seal. Hoy, más de 25 años después, el título se está trayendo para que una nueva generación de jugadores conozca un pequeño paso en la historia de los videojuegos… Pero, sobre todo, para mostrar cuánto ha evolucionado la industria desde entonces.
Mecánica: 4
A diferencia de los clásicos más aclamados del género Beat’em Up, Wizard Fire ha envejecido muy mal. La reedición no intenta ocultar la precariedad de los controles, con direccionales imprecisos y difíciles de dominar y poca variedad de comandos: un botón para ataques normales y uno para activar un poder especial que consume energía.
El juego es un Beat’em Up, que consiste en avanzar por un mapa isométrico y derrotar hordas de enemigos que intentan detenerte, pero con elementos de RPG en forma de equipamiento que influye en los atributos de los personajes. Hay 5 personajes para elegir, cada uno con su propio ataque, magia y propiedad especial (resistencia, velocidad de movimiento, etc.). Aun así, la experiencia de juego es bastante parecida y esa “variedad” no consigue disminuir la repetitividad.
Narrativa: 6
No hay mucho que decir sobre la historia, salvo que es simple y directa. 5 guerreros intentan impedir que un maligno emperador destruya/conquiste todo el reino. Algunos puntos dignos de mención son la implementación (aunque rudimentaria) de diálogos doblados y pequeñas escenas durante las propias fases. Son cosas pequeñas, pero impresionantes para la época en que se lanzó el juego, y que aún resultan agradables hoy en día.
Audiovisual: 6
Quizá para su época Wizard Fire tuviera buenos gráficos, pero el apartado visual no ha envejecido bien. La reedición trae algunas opciones para emular distintos (d)efectos de pantallas y televisores del pasado, además de la posibilidad de jugar en proporciones 4×3 y 16×9 (panorámico)… Pero son opciones que solo interesan a los jugadores retro más aficionados y exigentes.
Las músicas cumplen su papel con competencia, y el juego merece destacarse por sus diálogos doblados: aunque sea rudimentario y de baja calidad, es admirable imaginar este tipo de trabajo en un juego de más de 25 años.
Consideraciones finales
Johnny Turbo’s Arcade: Wizard Fire no intenta alterar la experiencia del juego original y se centra solo en presentar un título de otra era al público moderno. Por desgracia, el enfoque sirve más como lección de historia que como entretenimiento, ayudando a los jugadores a ver cuánto han evolucionado el Game Design y la industria en su conjunto a lo largo de las décadas.
Nota
Mecánica = 4
Narrativa = 6
Audiovisual = 6
¿Vale los 8 dólares? No. Solo quienes sean fans del original y apasionados de la emulación retro deberían considerar prestar algo de atención al juego.




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