Plataforma analizada: PC
Por Anderson do Patrocínio
Durante más de dos décadas, los arcades/recreativas tuvieron una posición destacada en el mundo de los videojuegos, alcanzando su apogeo a principios de los años 90 con el lanzamiento de Street Fighter II, hasta hoy una referencia entre los mayores juegos de todos los tiempos.
En cierto momento de aquella época, la simple presencia de un juego de lucha importante podía dictar la preferencia del consumidor a la hora de elegir una consola. Destacaban entonces dos empresas punteras, cada una con características bien distintas al poner un juego de lucha más en el mercado: Capcom, que no necesita presentación y que siempre apostó por la seguridad trabajando sobre la jugabilidad consagrada en Street Fighter II, y SNK, que en sus tiempos dorados demostraba una creatividad que parecía no cesar nunca. Y es esta última la que nos interesa a partir de ahora.
SNK es conocida principalmente por sus juegos de lucha y, en contraste con Capcom (que, como se dijo, tenía en la jugabilidad de SF II un puerto seguro), siempre traía un sistema específico para cada una de sus series principales. El boom de los clones de SF II trajo un pequeño desgaste al género, pero SNK siempre supo estar al margen de comparaciones más inmediatas y entregó series de éxito a lo largo de los años, siendo Samurai Shodown (Samurai Spirits en Japón) su mayor acierto fuera del mercado japonés. Al traer una jugabilidad pausada, el uso de armas blancas y la temática basada en la cultura japonesa, SNK dio inicio a una de sus franquicias más prestigiosas entre la crítica y el público.
Pero, al fin y al cabo, ¿de qué trata este nuevo Samurai Shodown? ¡Descúbrelo con nosotros al final de este análisis!
Llamado simplemente Samurai Shodown, el título que llega a las tiendas no trae una secuela numerada, sirviendo como reinicio de la franquicia al juntar bajo el mismo paraguas a casi todos los personajes del juego debut junto con otros que solo aparecerían en episodios posteriores (pero que se alinearon con la cronología del debut). Es decir, tenemos en un solo juego los eventos principales de los episodios I y V, lo que considero estupendo para agradar a los fans de ambas fases de la saga y darle a este reinicio una riqueza mayor que la mera recreación del primer juego. Además, tenemos el debut de 3 personajes que completan el elenco de 16 combatientes, además del jefe final, no seleccionable (al menos hasta ahora). Los personajes nuevos tienen su carisma, pero el elenco tradicional brilla como si estuviéramos en los años 90; ayuda que SNK haya respetado el diseño original (y casi siempre impecable) de todos ellos.
La jugabilidad sigue el estándar que la serie mantuvo a lo largo de los años, con un sistema que siempre fue más sobre tener el control del espacio y la atención al comportamiento del adversario para atacar con golpes pausados y certeros que sobre llenar la pantalla de magias o combos rebuscados. La tensión de la serie siempre estuvo en la jugabilidad castigadora; aquí los ataques fuertes son REALMENTE fuertes y la estrategia gira en torno a no dar apertura al enemigo, que al menor descuido puede decidir una pelea con solo dos golpes, si están bien ejecutados.
Al mantener las intenciones originales de la serie casi intactas, el título se preserva de las convenciones de los juegos de lucha actuales, que llegan a ser casi un juego de ritmo en la pulsación secuencial de botones. Esto se refleja en el diseño principal del género, que en Samurai Shodown se compone de cuatro botones de ataque (débil, medio, fuerte y patada) y una barra de especial. Y créeme, no necesitarás más que eso para entender que el juego es bastante complejo para quienes se proponen dominarlo.
Samurai Shodown es también un juego muy bonito, aunque llegue tardíamente en comparación con Street Fighter V, Tekken 7 y Soul Calibur VI. Aquí la belleza no se extrae de una exuberancia técnica, sino de un alto grado de refinamiento artístico. La composición visual general recuerda bastante a Street Fighter IV y presenta personajes y efectos bien elaborados, aunque algunos escenarios parezcan monótonos. A diferencia de sus trabajos en 2D, SNK nunca fue un primor técnico al explorar las tres dimensiones, pero se nota que en este juego dieron muchos pasos adelante y entregaron un producto técnicamente muy superior a lo que venían creando en los últimos años. En las batallas online el netcode funcionó muy bien, lo cual es una sorpresa tratándose de las deficientes estructuras online de los últimos juegos de SNK.
El diseño de sonido de la serie siempre fue muy característico, con músicas repletas de instrumentos japoneses y un uso muy inteligente del silencio intercalado con otros sonidos, lo que contribuye al tono dramático de las batallas.
Entre nuevas composiciones y reinterpretaciones de clásicos de la serie, tenemos a los fans familiarizados con la zona de confort y a los neófitos presentados a un diseño inusual para el género.
Sin embargo, Samurai Shodown también tiene sus limitaciones: como producto, se trata de algo bastante simple y aquí sí podría haberse inspirado en las convenciones actuales del género. El modo historia no es más que el antiguo modo Arcade, donde cada personaje tiene una introducción y una conclusión que explica su trayectoria en ese universo. Antes una creencia popular, la afirmación de que “un juego de lucha no necesita historia” cayó por tierra desde la generación pasada, pero SNK parece no preocuparse por eso y mantuvo no solo una elección simplona, sino también historias deficientes para buena parte de los personajes, lo que contrasta con haber enriquecido el juego original con personajes de capítulos posteriores de la serie.
Los modos tradicionales como entrenamiento y supervivencia cumplen el papel de enriquecer el menú del juego, pero seamos sinceros, poca gente se dedica a ellos pasado cierto tiempo de juego. El prometido modo de lucha contra fantasmas que aprenden el estilo de los jugadores también resultó poco interesante, sin ningún atractivo pasado un tiempo. Aunque el elenco es bastante variado, seamos sinceros, 16 personajes es muy poco para el estándar actual y también para la serie, que en los últimos episodios trajo un elenco mucho más amplio. Aunque exista el paquete de DLC ya anunciado, la carga de gastar más dinero sigue recayendo en el jugador, que merecía más personajes como compensación por la falta de variedad en los modos de juego.
Al final, este episodio de Samurai Shodown resulta bastante competente dentro del historial de la serie y una excelente puerta de entrada para nuevos aficionados.





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