Plox Neon es un juego desarrollado por Desert Owl Games que se inspira en Qix, un arcade de los años 80 en el que el objetivo era delimitar áreas de la pantalla para ganar más puntos.
Aquí la cosa funciona de forma parecida: controlas (con cualquiera de los direccionales) un pequeño personaje cuyo objetivo es cortar partes del tablero. Cuanto mayor es el área cortada, mayor es la puntuación. Pero también hay enemigos de los que preocuparse, y tocarlos o permitir que toquen el rastro que deja el personaje al cortar el tablero significa muerte segura, aunque acorralar y “capturar” enemigos da un bonus de puntuación, generando un factor de riesgo y recompensa.
El concepto es simple y funciona bien, aunque al principio pueda parecer un poco demasiado fácil; con la adición de nuevos tipos de enemigos en las fases posteriores las cosas se ponen más interesantes, lo que fuerza un pensamiento más estratégico. El problema es que durante los 60 niveles del juego no hay ningún cambio en la dinámica, lo que genera mucha repetición. Algunas fases tienen un diseño más elaborado y aprovechan el comportamiento de los enemigos, pero el juego no llega a explorarlo con más profundidad.
Hay unos pequeños bugs en el apartado técnico, especialmente en la detección de colisiones. El área de alcance de los enemigos parece arbitraria a veces, lo que provoca algunas frustraciones por muertes inesperadas, y en ocasiones el trazado del personaje no se registra, lo que realmente compromete algunas fases más complicadas. También hay caídas de framerate perceptibles cuando el juego hace mucho uso del efecto de partículas y en una ocasión la fase no terminó aun con el 100% completado.
En cuanto al apartado visual, el juego hace un trabajo decente. Los efectos visuales son simples, pero la estética neón es agradable y le confiere un encanto al juego. El aspecto de los personajes recuerda mucho a microorganismos, aunque el juego no lo contextualiza. Ahora, el gran punto fuerte de Plox Neon es su banda sonora de estilo tecno retro. Las músicas son geniales y encajan perfectamente con el apartado visual, con ritmos que contribuyen mucho a dar dinamismo al juego.
El juego está disponible en portugués, pero la localización deja mucho que desear, con varios términos raros o completamente fuera de contexto, pese a contener poquísimo texto. No es algo grave dada la simplicidad de los menús, pero sin duda decepciona.
Plox Neon es fácil y divertido de jugar, pero bastante simplón. Queda claro que con un poco más de esfuerzo y pulido por parte de la desarrolladora el resultado habría sido un juego destacado, igual que su banda sonora. Sirve como pasatiempo, solo no esperes mucho.
Diversión: 6,0
Audiovisual: 6,0
Mecánica: 5,0
Versión de PlayStation 4





Comentarios (0)
Sé el primero en comentar.