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Análisis de Monster Hunter: World

Análisis de Monster Hunter: World en PS4: un RPG de caza enorme, vivo y exigente de Capcom, con 14 armas y gran multijugador. Jugado con copia de análisis.

Monster Hunter: World – imagem oficial
Imagen: Steam / divulgação

Plataforma analizada: PS4

El temor de todo jugador que todavía no ha jugado a Monster Hunter gira en torno a toda la mecánica y el conocimiento que los jugadores veteranos exhiben con avidez en los foros de discusión. Yo mismo tenía reservas con esta franquicia y jugué muy poco a Monster Hunter 3 en la Nintendo 3DS. Veía a mis amigos jugando frenéticamente, luciendo gloriosas armaduras y armas llenas de glamour y purpurina mientras yo deambulaba por los valles todo alicaído… Me rendí y me pasé a otra cosa: aquello no era para mí.

Entonces el jefe de la redacción me lanza Monster Hunter: World y dice “¡¡Toma, que el niño es tuyo!!”“. Me puse receloso pensando que era una broma, pero en cuanto el código se validó no pude evitar soltar un sonoro “¡¡¡Ostras!!!”. Pensé para mis adentros: ¿cómo un hombre casado, con hija y trabajo podría con un juego de este tamaño y además hacer un análisis cuidado para toda esta gente estupenda que visita nuestro sitio??? La respuesta: ¡jugando, claro!!!

En fin, sin más preámbulos, ¡¡¡ven conmigo!!!

Un nuevo mundo de aventuras

Todo el lío empieza en un barco donde te presentan a los primeros figurantes y personalizas al personaje y a su fiel compañero de viaje: el Palico (llamado Amigato en portugués de Brasil; me pareció GENIAL ese nombre). Tengo amigos muy narcisistas que se empeñaron en dejar el personaje lo más parecido posible a ellos mismos (lo mismo vale para el felino, para quienes tienen gato en casa), pero como no me importa mucho eso y solo tengo perros, pasé rapidito a la jugabilidad.

Volviendo: en medio de la cháchara ocurre un lío muy loco (que creo que es bonito que veas por ti mismo) y acabas llegando a tu destino tras mucho sudor y trabajo. En el “Nuevo Mundo” te reciben muy bien los tipos más importantes del lugar y tras un breve diálogo tú (que eres un tipo listo) te das cuenta de que vas a ser el nuevo becario de lujo del lugar. ¡¡¡En serio!!! ¡¡¡Todo te va a caer a ti!!! ¿Necesitan a alguien para matar a una bestia de 3 metros de altura que anda atacando a civiles? Llama al becario. ¿Se acabó el hongo de la alegría? Llama al becario. ¿Necesitan que alguien capture con vida a un lagarto gigante y asesino con “fines científicos”? ¡¡¡Llama al chaval!!! Y en eso vas trazando tu camino para ayudar al equipo y contribuir al crecimiento de la aldea.

¡¡¡Un juego imponente!!!

Al empezar a jugar, ya observas todo el cariño y cuidado que Capcom puso durante el desarrollo. Escenarios gigantescos (sin cargas), gráficos soberbios, banda sonora impecable (vale tanto para el sonido ambiente como para la banda sonora) e inteligencia artificial que te desafía y te recompensa en cada reto.

¿Te apetece tomar un trago de agua con el engendro del diablo?

Todo en el escenario está vivo. Las criaturas caminan tranquilamente, los depredadores menores organizan cacerías, hay lluvia y amaneceres… Todo esto mientras intentas alcanzar los objetivos de las misiones. El realismo es tan grande que es común que aparezca un depredador y ataque a su presa durante la batalla (pero eso es bueno, porque te ayuda a matar a la víctima más rápido). Un trabajo maravilloso de Capcom y no tengo dudas de que se convertirá en referencia en lo que respecta a juegos de mundo abierto.

La evolución de tu personaje ocurre de forma natural y no sentirás un cambio drástico de dificultad entre una misión y otra. Lo ideal es incluso revisitar algunas misiones para recoger más objetos que los monstruos que logras eliminar dejan como botín y, con ello, fabricar mejores armaduras y armas (lo que te lo pondrá todo más sencillo). Y, hablando claro, ese es el círculo en el que gira el juego: cazar – juntar objetos – mejorar el equipo – cazar.

El arte de cazar aquí es algo que se hace con calma. El juego te da la opción de elegir entre 14 armas y cada una de ellas tiene una forma distinta de usarse, y la elección correcta te facilitará mucho el trabajo. Vale la pena estudiar y entrenar (dentro de tu cuarto tienes acceso a la zona de entrenamiento), pero nada impide que uses el mismo instrumento de principio a fin del juego. El mismo cuidado vale para los objetos y habilidades de tu Palico, que durante el juego va desarrollando técnicas que te ayudarán en los momentos más complicados.

Fuera de la selva todo se centraliza en la aldea, que es el lugar donde te inscribirás en misiones, mejorarás tus objetos y los de tu Palico y cuidarás tu imagen como héroe. A primera vista puede parecer bastante confusa, pero con unas horas te acostumbras al lugar y sabrás orientarte sin ningún dolor de cabeza. Estos son los lugares que encontrarás:

Tu cuarto – Como indica el nombre, es tu cuchitril. Lugar donde puedes organizar tus trastos (objetos), gestionar el equipo y las habilidades de tu Palico y canjear objetos promocionales con tu gato mayordomo particular.

Plaza comercial – Aquí encuentras a los jefes de la aldea, aceptas misiones de figurantes, juegas con un cerdito de mal humor. Es como una feria medieval, pero sin toda esa suciedad característica.

Taller – Aquí es donde ocurre la magia: el lugar donde mejoras armas y armaduras. Tranquilo al ver todos esos números: los vas aprendiendo de forma natural, ya sea solo o con tus amigos.

Cantina – Lugar obligatorio al que ir antes de cualquier misión. Comer aquí es cosa seria, y las comidas dan bonificaciones variadas para hacerte la vida más fácil durante el juego.

Zona de encuentro – Alias el “Rincón del Multijugador”, aquí podrás inscribirte en misiones con jugadores aleatorios, participar en desafíos cuyo objetivo es cazar a un animal en el mejor tiempo e inscribirte en gremios.

Multijugador con multiamigos

Como era de esperar, el modo multijugador es muy divertido. Ya sea jugando con tus amigos o con desconocidos, cazar en grupo posibilita la elaboración de estrategias variadas, risas y mayor velocidad para cumplir misiones. Todo funciona muy bien y en ningún momento tuve problemas con el servidor del juego.

Jugar con amigos hace todo más divertido, ya que juegas sin miedo a fallar y te importa poco que el equipo te lleve a cuestas. Con terceros es un poco más complicado; al fin y al cabo no quieres quedar mal con nadie y te tomas más en serio el trabajo en equipo (pero claro que eso no impide que alguno acabe atacando a las bestias antes de lo acordado y todo se vuelva un desastre).

Solo o con amigos, la diversión y la tensión están garantizadas.

Personalmente, creo que este juego se hizo especialmente para jugarse en grupo de amigos, pero por supuesto eso depende de cada uno y el juego no te obliga en ningún momento a salir “uniéndote” a misiones de terceros. Pero vale la pena intentarlo solo para formarte una opinión sobre el asunto.

Veredicto final

Monster Hunter: World es un juego hardcore, pero nada impide que juegues a tu ritmo y sin prisa.

Es complejo para quien disfruta analizando estadísticas y demás, pero te permite jugar basándote simplemente en mejorar tu conjunto.

Está lleno de información en pantalla, pero aprendes a ver solo lo necesario.

Así es Monster Hunter: World: un juego equilibrado que te permite elegir ser lo que quieras, ya sea un becario para todo o el mayor crack de las galaxias. Al final, lo que importa es la diversión.

NARRATIVA: 9
AUDIOVISUAL: 10
MECÁNICAS: 9

Análisis realizado en la versión de PS4 amablemente cedida por CAPCOM do Brasil

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