La idea del juego que dio origen a esta serie era un paseo en montaña rusa en el universo de la mitología, de modo que incluso te cruzas con el Minotauro; es una experiencia divertida, pero que sería mucho más una demostración de la VR para los nuevos aficionados a la tecnología que un juego propiamente dicho. No hay ganadores ni perdedores y el factor de rejugabilidad es cero.
En esta nueva experiencia, las críticas hechas al primero fueron tenidas en cuenta por los desarrolladores, pero, aunque insertaron coleccionables en el recorrido, una vez que el jugador recoge los 50 objetos el juego vuelve a la problemática del anterior. Es decir: bueno para mostrar la VR, pero sin ningún estímulo para que quien ya es adepto a la tecnología vuelva a jugar.
Es una experiencia de aproximadamente siete minutos, paseando por la mitología nórdica, aprovechando el interés despertado por el marketing de God of War, es decir, no habría momento más oportuno para viajar en una montaña rusa ambientada en las tierras visitadas recientemente por Kratos.
El vagón del paseo tiene forma de barco vikingo, y puedes recorrer los reinos y pasar rozando a trols, dragones y los demás seres presentes en la mitología nórdica, acompañado por Loki, que “tomó prestado” el martillo de Thor. Con gráficos más pulidos que el primer juego y con una sensación de velocidad bastante mejor, en él encontrarás un juego hecho por alguien que supo escuchar las críticas relacionadas con el primer juego y entregó una experiencia mejorada. Ese es el gran mérito de WarDucks, desarrolladora del primer juego.
Tras terminar el recorrido se desbloquea el modo challenge, que añade el factor de rejugabilidad a la experiencia. En él tendrás que recoger 50 objetos, usando el PS Move o el DualShock, recordando siempre que, igual que en Until Dawn Rush of Blood, si el jugador opta por el PS Move, las manos llevarán cada una un arma y el jugador podrá alcanzar objetivos distintos de forma simultánea, mientras que con el DualShock solo se usará un arma. Una frustración es que no hay soporte de trofeos, así que al nuevo challenge le falta la recompensa y, tras recoger los objetos, volvemos al problema del juego original, que es la falta de rejugabilidad.
No hay soporte para nuestro idioma, pero no hay diálogos en el juego, lo que perjudica un poco el análisis del argumento, pero ten en cuenta que es una montaña rusa ambientada en la mitología nórdica, que pasa por varios reinos y en ese paso presencia varios seres de esta mitología, como las valquirias, por ejemplo, mereciendo por el aspecto del argumento una nota de 6,0, por abordar, aunque sea de forma rápida, un tema tan interesante y tan de moda.
En cuanto al factor jugabilidad, esta vez no solo paseamos en la montaña rusa, sino que interactuamos en el modo challenge, disparando un tipo de hacha para recoger los objetos. El juego es competente en este planteamiento, tan habitual en los juegos que usan la VR, mereciendo una nota de 6,0 en el elemento jugabilidad.
En cuanto al aspecto técnico, el juego presentó una buena evolución respecto al primero, mejorando tanto la parte visual como el sonido y el cuidado de los desarrolladores al insertar alguna interacción, permitiendo que el jugador se sienta desafiado a rejugar la experiencia más de una vez, al menos hasta conseguir todos los coleccionables, mereciendo una nota de 7,0 en el aspecto técnico.
Por el precio cobrado y por la evolución que el juego presentó respecto al primero, es una experiencia recomendada en VR, especialmente para quien se interesó por el primer juego. Es una montaña rusa mitológica con el añadido del factor de rejugabilidad gracias al modo challenge.
Nota final: 6,3
Versión de PS VR





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